De todo un poco y de nada mucho


Este blog ha sido creado en honor a todos los pastiches del mundo.
Bienvenidos y no olviden dejar sus zapatos en la entrada.
Gracias.



26/4/09

En servicio a la comunidad, acá va la receta de los ojitos !! No encontré la mejor foto, pero es para que se hagan una idea. Seguro que todos tienen una versión de ojito en su país.

OJITOS DE BUEY

Un dulce típico de panadería.

INGREDIENTES
½ kg. de harina- 15 gr. Polvo hornear- 300 gr. de grasa- 200 gr. de azúcar - 2 huevos- 1 cda. de miel- ½ cda.vainilla- Colorante amarillo
Varios:- ¼ tza. de jalea- colorante rojo

PROCESO DE ELABORACIÓN
1 - Tamizar la harina con el polvo de hornear.
2 - Formar una corona
3 - Trabajar al centro la grasa rallada y el azúcar.
4 - Agregar los huevos de a uno.
5 - Incorporar la miel y el colorante.
6 - Tomar la masa con la harina.
7 - Unir suavemente.
8 - Hacer bastones. (quitar el aire previamente)
9 - Cortar en trozos iguales.
10 - Colocar en la asadera enharinada.
11 - Marcar con el dedo.
12 - Rellenar con jalea roja.
13 - Cocinar 15 a 18 .

Supongo que eso de "15 a 18" no se refiere a una hora especial en la tarde, sino a minutos.

24/4/09

Soy adicta.
El primer paso es aceptarlo. Así que acá estoy, aceptándolo y reconociéndolo de forma pública.
No se trata de drogas ni alcohol, sino de dulces, pero su ausencia en mi organismo causa el mismo efecto que la falta de estupefacientes en el cuerpo de un drogadicto.
Tampoco es todos los días, pero hay veces, que siento la necesidad física, la urgencia diría, de algo dulce.
Sucede por lo general a eso de las 3 de la tarde, cuando ya pasó un rato del almuerzo y del cafecito.
Mi cuerpo entra a pedirme algo dulce. Más que pedirme, lo exige. Y si no le hago caso me tortura. De pronto el mouse se convierte en un ojito, la calculadora se vuelve un trozo de pastafrola, y los lápices en bastoncitos de chocolate.
Intento desviar mis pensamientos hacia otros lugares, trato de resolver alguna ecuación de segundo grado o algún sudoku en su defecto.
Nada funciona para distraerme.
No puedo evitar pensar en que necesito algo dulce y lo necesito ya.
Algunas veces logro ser fuerte, mastico un chicle y sigo con lo mío.
Pero otras veces... como hoy... me vuelvo débil y me vence el vicio... así que agarro el monedero y cruzo al Bar Las Flores (tienen los mejores ojitos caseros que haya probado jamás).

23/4/09

El amor en la era virtual

Llegaste sin que te buscara, un día como cualquier otro

Tus zumbidos sacudieron la tranquilidad de mi msn

Tus mensajes de texto llenaron la casilla de mi celular

En mi Bandeja de Entrada sólo aparece tu nombre

De pronto el cyber-espacio ya no estuvo vacío

se llenó todo con tu presencia virtual

19/4/09

Umbral de exigencia

A la primer cita llegó barbudo, con olor a rata y mal aliento. Tenía un orégano atascado entre los dientes frontales (quién sabe desde hace cuanto) y una lagaña verde asomaba de su ojo derecho.
Todo el tiempo habló de si mismo, de otras mujeres y de carreras en monopatín. No tenía ningún conocimiento musical y entre frase y frase carraspeaba de manera cuasi vomitiva.
Sin embargo, por alguna extraña razón, sentí que debía darle otra oportunidad. Así que tuvimos una segunda cita.

Esa vez llegó 40 minutos tarde. Traía una blusa manchada con tuco (quien sabe desde hace cuanto) y el pelo tan sucio que se podían hacer tortafritas con su grasa.
Mejoraron sus modales a la hora de comer e hizo un par de comentarios sobre arte que me dejaron asombrada. Así que no vi razón alguna para negarle una tercer cita.

A la siguiente vez llegó puntual. Vestía un pantalón estampado y una camisa negra. Se había peinado con cera y olía muy rico.
Escupió un par de gargajos durante la cena e hizo comentarios racistas, pero decidí ignorar ese detalle. Recuerdo que esa noche pidió el vino más caro de la casa, pero luego no pagó la cuenta argumentando que no había podido pasar por el cajero.

A pesar de todos los puntos en contra, este muchacho me interesaba. Así que seguimos saliendo varias veces más. Al revés de lo que yo hubiera esperado, cada cita era mejor que la anterior. Cuando ya íbamos 1 año de relación, decidimos festejar saliendo a un boliche en Pocitos.
Se apareció tan bien lookeado que casi no lo reconocí. Su perfume se sentía desde cuadras a la redonda, hizo comentarios inteligentes y me hizo reír con su humor ácido. Después me sacó a bailar, me compró rosas y me dedicó una canción de Fito Paez que sonaba en la radio. Su conocimiento musical, así como todo lo demás, había mejorado notablemente.

Ya llevamos 20 años de casados y 4 niños. Es el hombre más maravilloso del mundo y un padre espectacular. Cada año me sorprende siendo mejor aún que el año pasado. A veces me pongo a pensar y dudo... será realmente que él cambió? O será que yo me fui adaptando a él?
A veces sólo se trata de bajarle el umbral a las exigencias...

16/4/09

Hoy quiero compartir con ustedes un fabuloso descubrimiento que hace poco tuve el agrado de conocer.

Se trata del MSN. Esta maravillosa herramienta de comunicación virtual que día tras día ocupa nuestros horarios laborales. Siempre actualizándose y brindando mejores y más variadas herramientas. Ahora, nos sorprende con una nueva: la capacidad de agregarnos a nosotros mismos como contacto de chat.

Si... señoras y señores... hagan el experimento y comprueban con sus propios ojos la proeza de la que os hablo.

Agreguen un contacto nuevo, y pongan su propia dirección. Luego, se tendrán a ustedes mismos como contacto. Se verán conectados, disponibles o no, verán el nick que eligieron, enfin, será como fingir por un momento que ustedes son otra persona, que se mira de afuera, que se ignora o se habla, depende del humor del día.

Y si se pelean con ustedes mismos, pueden bloquearse o directamente eliminarse de la lista de contactos. Aunque eso último es bastante radical y yo diría que debe dejarse como última opción. Después de todo... no hay ninguna diferencia que no pueda resolverse con una charla amistosa.

12/4/09

ACHÚUUUUSSS
Llegó el frío
Y con él surge algo maravilloso que permanece olvidado en los meses de verano: la MAU: "Mancomunión de alérgicos del Uruguay".
(Aunque la U puede servir para "Unidos" y así lograr un grupo de nivel internacional).
La MAU es una hermandad que surge para brindar apoyo moral a los diferentes alérgicos de mi país.
No se sabe con exactitud el año de su fundación, ni tampoco se tienen registros de que exista una sede central. De hecho creo que nunca se hizo ninguna reunión o convocatoria de los socios de la MAU. No existen autoridades ni cuotas mensuales.
Es que para pertenecer a la MAU no hace falta más que un requisito: ser alérgico.
Y es un hecho que los alérgicos nos reconocemos entre nosotros a la distancia.
Me ha pasado de ir sentada en el ómnibus, y un chico enfrente mío presenta los mismos síntomas que tanto conozco en esta época del año: ojos chiquitos y vidrosos, nariz colorada y con movimientos propios, boca reseca y el infaltable papel higiénico arrugado en la mano, preparado para cualquier estornudo imprevisto.
Ambos nos miramos, asentimos con la cabeza en señal de saludo y respeto mutuo, y luego miramos para otro lado. Ambos somos de la MAU y lo sabemos. Y no precisamos más que eso para sentirnos acompañados en el sentimiento.

5/4/09

- que pase el siguiente
adelante, tome asiento por favor

- gracias
- un café?
- no gracias
- bueno, digame, qué lo trae por acá?
- tengo algunos problemas doctor... en mi vida profesional
- bueno, empiece por contarme, cuál es su profesión?
- soy arquitecto, y hace un tiempo ya que me dedico a los clientes imaginarios
- aja... cómo es eso?
- bueno, verá, ser un arquitecto jóven e independiente es muy difícil en este país, así que cansado de que nadie contratara mis servicios, me inventé un par de clientes imaginarios.
- mmjjmm... y funcionó?
- si, claro... fueron buenos clientes
- qué hizo para ellos? algo que yo conozca?
- no creo... es que del mismo modo en que ellos son imaginarios, las obras también lo fueron.
- entiendo... y sigue trabajando para ellos?
- bueno, por suerte quedaron tan satisfechos que comenzaron a recomendarme. Pronto me vi rodeado de más y más clientes imaginarios. Pero esta vez no los imaginaba yo, sino que fueron imaginados por los primeros clientes imaginarios, los que sí imaginé yo. Me explico?
- creo que si
- entonces ahora digamos que ya no controlo mucho sus voluntades. Digamos que tienen personalidad propia.
- debe ser difícil, digo, si era usted quien los imaginaba podía saber qué querían con exactitud, pero ahora...
- exactamente! Ahora se me está complicando un poco. Por eso vine a verlo doctor. De todos modos tengo una estrategia: si se ponen muy intransigentes les digo que se vayan a buscar otro arquitecto, ja, enseguida reculan!
- y no le da miedo que se vayan en serio?
- claro que no! Esa es la ventaja de que sean imaginarios. Quién más les haría caso?
- tiene razón... no lo había pensado
- y además fíjese que los tengo amenazados porque si yo quiero dejo de imaginarlos y listo.
- pero no dijo que estos últimos no los imaginó ud?
- .....
- aah, no se había puesto a pensar en eso!
- .....
- bueno, no se preocupe, seguro que ellos tampoco se dieron cuenta de ese detalle
- a ud. le causa gracia todo esto?
- de qué habla?
- yo le hice algo malo? digo... por qué tiene que venir a arruinar todo?
- perdón, no era mi intención ponerlo incómodo
- pero lo hizo. Y ya no me interesa seguir con esta charla.
- si, pero recuerde que fue usted quien solicitó tener esta entrevista. Usted consideró que precisaba hacer terapia.
- puede ser, pero me estoy arrepintiendo... creo que ya no lo necesito
- no! ruego que me perdone, por favor, no se vaya
- ja... yo no me voy a ir a ningún lado doctor, el que se va a ir es usted. Ya no quiero imaginarlo más.
- no no no, por favor, le imploro que no me hag---------
- bobo

3/4/09


Hay personas que al pasar por nuestra vida dejan una huella. Personas que tal vez sólo cruzaste un par de veces, pero que dejan su marca y las recordás por siempre.

Del mismo modo, hay personas que pasan inadvertidas, como fantasmas que nunca llegás a percibir.
Esa es la historia de hoy...

Hace unos días, hablando con un compañero de facultad y amigo virtual de esos que nos da el MSN, nos pusimos a recordar las épocas de taller. Y así, hablando de cosas banales, menciona a un chico que hizo grupo de trabajo con nosotros. Un tal Fabricio.
No lo recuerdo. Pero no es que no recuerde su cara, o su físico, no recuerdo absolutamente nada de él. No recuerdo ni siquiera que haya existido alguna vez.

Lo grave de la historia, es que hicimos un grupo de trabajo, en el que éramos 4. Todo un año trabajando juntos nosotros 4. Todo un año juntándonos en la facultad, rayando sulfitos, discutiendo quién sabe cuántas tomas de partido, diagramando las entregas... todo eso... y yo no lo recuerdo.

Por más que me esfuerzo... es un vacío mental. Juraría que éramos sólo 3 en el grupo. El cuarto rostro lo borré completamente.

Y desde el día en que me enteré de este muchacho fantasma, quedé obsesionada con la idea de que haya gente que pase por tu vida de ese modo... sin dejar nada... ni siquiera un vago recuerdo en tu retina. Es una sensación rara. De efímero. De superfluo.

Pasan los días y yo sigo tratando de recordar quién es Fabricio, de invocar aunque sea una borrosa imágen de su persona ... por el momento no he tenido ningún éxito

2/4/09


Hoy lo he visto... lo he visto y me ha mirado...
Sigo sin creer en Dios, pero ... con más pruebas de este tipo estoy dispuesta a negociar mi credibilidad.