De todo un poco y de nada mucho


Este blog ha sido creado en honor a todos los pastiches del mundo.
Bienvenidos y no olviden dejar sus zapatos en la entrada.
Gracias.



22/1/10



˙ɐɹıƃ ʎ oɔnɹʇ ǝʇsǝ ɐqǝnɹd 'oןǝns ןǝ uǝ ɐzǝqɐɔ nʇ ʎ ǝɹıɐ ןǝ uǝ sǝıd snʇ uoɔ

˙ouıǝdsǝp ǝɯ ou sɐɯǝpɐ ʎ 'oɾɐqɐɹʇ ןǝ ɐɹɹoɥɐ ǝɯ ɐʇuǝıɯɐɹɹǝɥ ɐʇsǝ sǝnd 'ouǝnq
˙ǝɹıɯ sɐן ǝs ǝnb uǝ opoɯ ןǝ unƃǝs uɐıqɯɐɔ sɐsoɔ sɐן ǝnb ɐʇuǝnɔ ǝɯɹɐp ɐ ɐpnʎɐ ǝɯ ˙sǝʌǝɹ ןɐ opoʇ oɹıɯ ʎ oɾɐqɐ ɐɹɐd ɐzǝqɐɔ oƃuod ǝɯ „ɐpɐıɹɐɹʇuoɔ„ opuɐ ǝnb zǝʌ ɐpɐɔ 'ǝɹdɯǝıs ǝpsǝp
˙uʍop ǝpısdn : ısɐ oןɹǝɔɐɥ oqǝp opoʇ ɐɹoɥɐ ˙oıɔıʌ un oɯoɔ sǝ ˙˙˙ ɹɐɹɐd opǝnd ou ɐʇuǝıɯɐɹɹǝɥ ɐɔıƃɐɯ ɐʇsǝ ıɹqnɔsǝp ǝnb ǝpsǝp oɹǝd 'ɐɹnʇɔǝן ɐן ɐʇןnɔıɟıp ǝnb ʎ oʇsǝןoɯ sǝ ǝnb
ǝs oʎ

¿ puıɯ ʎɯ sı ǝɹǝɥʍ


16/1/10


A todos nos habrá pasado alguna vez, sufrir un momento de debilidad, tener las defensas bajas. Y en ese momento volver a golpear puertas ya cerradas tiempo atrás.
Y nos habrá pasado, entonces, de encontrar que esas puertas siguen cerradas por más que nos esmeremos en el golpe. Por más que pongamos nuestra mejor cara, el otro, al vernos por la mirilla, decide no abrir.
O incluso, es probable, que ya no quede nadie del otro lado de la puerta. Nadie para escuchar que estamos tocando el timbre.

Dejando la analogía de lado, que ya carece de sentido y empieza a perder vigor, lo que trato de expresar acá, es que nuestros tiempos no son los únicos en juego.
Otra vez el timing entra en el cuadro.
Pasa nuestro tiempo y pasa el tiempo de los demás.

Perdones que debimos pedir hace mucho. Cosas que debimos aclarar en su momento. Frases que no dijimos, y ahora volvemos sobre ellas, pero ya no hay lugar para que sean dichas, ni nadie que las escuche.

Lamento por aquellos, que al igual que yo, tengan procesos lentos. Aquellos que vean sus decisiones en cámara lenta, tomando diferentes rumbos antes de encausarse por fin en una ruta única. Y de todos modos la veran cambiar de camino varias veces más.
Indecisión se llama eso.
Aunque yo prefiero verlo como flexibilidad de pensamiento.

Como sea... muchas veces representa un problema. El encontrar que se fue el tren, como dice el dicho popular. El darse cuenta de que ya es tarde.
Qué pena que te llevó tanto tiempo verlo. Ahora ya está...
Y no hay lugar para manotazos de ahogado.

14/1/10


Me siento en el escritorio, frente a la máquina.
Vaso con cocacola a mi izquierda. La espero a que llegue.

A la derecha hay una taza con un restito de café, de donde sale un delicioso olor a café, justamente.

Hago sonar los nudillos de mis dedos, mientras la sigo esperando.
Abro una hoja nueva en word. Elijo la letra, el tamaño. Pero ella sigue sin llegar.

Miro para afuera y me desconcentro un poco. Se ve que hace calor, por la ropa que está usando la gente. Pasan autos. Pasa alguna bicicleta. Ella sigue sin llegar.

Mi cabeza descansa sobre la palma de la mano de mi brazo izquierda, cuyo codo, a su vez, se apoya sobre el escritorio. La mirada perdida. Levemente inclinado el torso, descargando su peso en el mencionado brazo. Los dedos de mi mano derecha golpean el escritorio suavecito: primero el meñique y uno tras otro todos los dedos, hasta el pulgar. Como tocando un piano chiquito. El ruido que provocan es monótono.

Alguna vez leí por ahí: no la busques, ella vendrá sola.
Así que acato el consejo y espero nomás.
Pero me mata la ansiedad. Miro el reloj. Vendrá?

Me reclino en la silla y trato de relajarme un poco.
Nadie me presiona. No tengo que cumplir con una entrega ni nada.
Lo hago por placer, verdad?
Así que no lo voy a tomar como obligación. Que venga cuando quiera venir.
.....

Bueno, sabés qué?
Ahora ni vengas, ya no te quiero.
Perdiste tu oportunidad. Mirá como cierro todo.
Save changes?: No.

Y chau. Me tomo toda la coca y me voy.
Cuando se te ocurra venir tal vez ya no esté acá esperando.

Maldita inspiración.


_______
Alguno dirá: Pa´escribir eso mejor no escribas nada.
Y yo diré: Es cierto. Pero estoy aburrida.
Y con un poco de ira agregaré: Si no te gusta no leas, ta?
Después me arrepentiré, y pediré perdón: Fa, no quise hablarte mal...
disculpame.
Y ese alguno, en realidad, ya se fue hace rato. Así que ni leyó esto último. Qué pena...

12/1/10


a un paso de la angustia
retrocedo
miro para abajo, abismo
arriba, otro abismo
me quedo quieta
espero que pase, que siga de largo.
entonces la angustia se empieza a alejar
y camino otra vez
siempre alerta
mirando
no sea cosa que me agarre desprevenida.